sábado, 4 de noviembre de 2017

Juguete roto

     
  De pie en el borde mismo de tu alma, un niño hace equilibrio,
puro, ingenuo, juega ignorando las manos que intentan llevarlo hacia abajo,
murmuran, las voces que agitan manos sin rostro, repitiendo consejos y dogmas
el niño disfruta, poco le importa que declaman esos extraños.

       Solo quiere prolongar su felicidad, no mide su tiempo, no acota su momento,
no intenta agradar a nadie, sonríe para su alma, fluye su esencia, no teme ser,
es su momento, su íntima comunión entre él y sus sueños,
vuela, corre, navega, es ilimitado, infinito, su mirada es sincera.

        Un mundo hostil lo ciega, las noticias saturan sus oídos, barreras y obstáculos,
frenesí de adultos que desesperados corren y se alejan de sus sueños, quedando sin metas,
trabajar, consumir, aparentar, actuar, murmulos que duelen en el alma,
de pronto una brisa de violencia lo envuelve y con furia arroja su juguete rompiendo lazos.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw


      

No hay comentarios:

Publicar un comentario