martes, 3 de junio de 2014

Se deshojó en Otoño



      
       Atardeceres de otoño, una canción de Sabina como cortina de las horas que pasan,
allí en la distancia que me priva de tu cuerpo, existe un misterio que seduce,
tú allí reinando sobre el tiempo, creando espacios de contacto y ausencias,
tentándome y alejándome con una sonrisa, desplegando la belleza de las ninfas.

       Endulzas con tus palabras, agudizas mis sentidos, vienes y te clavas en mi pecho,
susurras como una brisa tus sentimientos, te enciendes y te apagas,
estás tan lejana y a la vez tan cerca, que eres omnipresente,
como un hechizo llegan tus frases, como un huracán sacudes mi inspiración.

       Te vistes de musa, elevas las velas de mi barca y me obligas a navegar,
no hay rumbo, ni estrellas para guiarme, solo esa sutil melodía que cantas en soledad,
y así, como si solo pudieras existir desnuda, te despojas de lo que te cubre
para deshojarte en otoño y esperar a que ancle en tus caderas.

       Ya conozco tu mapa, ese rompecabezas que es tu cuerpo en mi mente, 
hay señales desplegadas, esperando ser recorridas, llanuras por lamer,
curvas para acariciar, lunares y bahías por besar, todo comienza y concluyé en tu sí, 
en tu mirada,  en el extásis de un orgasmo que concluya en primavera.