Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de marzo de 2014

Hoguera de un amanecer

  
Si la noche ha encendido la hoguera, alimentada por besos y caricias,
si tu aroma es combustible inflamable, tu boca leño incandescente y tu mirada quema mi oxígeno,
podrá arder mañana esta hoguera que ilumina mi deseo,
habrá aún fuego en esta pasión descontrolada de querer quemarte para renacer en un orgasmo.

    Me consumo en esta noche que estás tan cerca y tan inalcanzable,
avivo mi fuego intentando que su calor o sus llamas te envíen un mensaje,
frente a un mar que se agita todo es combustión, ni las gotas de la lluvia aplacan esta hoguera,
se quema mi esencia, lo etéreo brilla aún más que este fuego.

   Danzas en mi mente en un baile que no fué y en un recuerdo que no será,
en el silencio de la noche solo mi corazón cruje, se acelera, te presiento, te siento sin tenerte,         
imagino que rozo tu piel cálida como para no apagarme en la fría soledad,
mientras la lluvia se empeña en mojar.

   Amanece lentamente, y lentamente mi hoguera ya no brilla con el sol,
con las horas el viento de la mañana solo empujará cenizas,
todo habrá pasado, el tiempo, la pasión, el deseo, los besos no dados,
quedará un leve aroma perfume, pero no hay hogueras bellas en los amaneceres.


Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

miércoles, 27 de marzo de 2013

TU MIRADA ES LA RUTA


Tu mirada es la ruta exacta entre mi alma y tu alma,
son esos intensos ojos morenos los que me desnudan, los que me elevan,
tus manos al acariciar son el combustible que enciende mi pasión,
te deseo ardiendo buscando apagar mi fuego en la humedad de tu sexo.
 
     Tus ropas se van cayendo para descubrir tu hermoso cuerpo,
como un profanador te disfruto, te recorro suavemente con los dedos,
mis labios se posan en tu cuello y mi lengua te saborea,
disfrutando la generosidad de tus pezones que han despertado para mi boca.
 
     Tu mirada es la ruta donde me suelo perder buscándote,
tu mirada me eleva, me enciende y me mima,
quiero perderme en tus ojos, que mi camino solo tenga un destino
anidar en tu pecho, que mi nombre viva en tu boca  y nos fundamos en un orgasmo.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Cuando llega el otoño


Vivimos sintiendo, amando, odiando, riendo y llorando,

vivimos la vida convulsionados,

queremos y somos queridos,

vivimos etapas de verano, de primavera y de otoño.



Somos fuego y somos hielo,

arrogantes y débiles,

somos sol y somos luna,

canción y letanía.



Vivimos apasionadamente, dejando de lado la razón,

queriendo alcanzar nuestras metas,

tratando de agradar a los demás, de ser aceptados,

de vivir no siendo nosotros, disfrazados.



Tratamos de ser lo que no somos,

de vivir eternamente un verano,

somos actores desechados, creyendo que estamos triunfando,

y no vemos que el otoño se nos esta acercando.



Y llega a nuestras vidas, simples, mediocres, mundanas,

Y es entonces la hora de reflexionar sobre nosotros, sin disfraces, sin mascaras,

de calar hondo en el alma,

de abrir el corazón de la coraza y saber que en el otoño, solo el amor nos salva.



(Marcelo Ricardo Hawrylciw)

viernes, 10 de septiembre de 2010

Si hoy


Si hoy mi vida se terminara imprevistamente,
y la muerte me diera la oportunidad de un último deseo,
volvería solo para mirarte a los ojos y despedirme con un tibio beso,
tomándote de las manos y sonriendo.


Si hoy por cualquier motivo un hada o un duende me concediera tres deseos,
primero pediría que tus ojos me lleven a ese cielo que anida en tu alma y que deseo,
luego pediría que tus manos me guíen por los senderos del amor y de los sueños
para por último pedir que nunca nos separemos.


Si hoy tú no me faltas yo soy eterno,
porque he descubierto que tus palabras se graban en mi corazón a fuego,
que has rozado mi alma y te has quedado dentro,
si hoy no te digo TE QUIERO, tal vez mañana este muerto.




(Marcelo Ricardo Hawrylciw)