Vivimos sintiendo, amando, odiando, riendo y llorando,
vivimos la vida convulsionados,
queremos y somos queridos,
vivimos etapas de verano, de primavera y de otoño.
Somos fuego y somos hielo,
arrogantes y débiles,
somos sol y somos luna,
canción y letanía.
Vivimos apasionadamente, dejando de lado la razón,
queriendo alcanzar nuestras metas,
tratando de agradar a los demás, de ser aceptados,
de vivir no siendo nosotros, disfrazados.
Tratamos de ser lo que no somos,
de vivir eternamente un verano,
somos actores desechados, creyendo que estamos triunfando,
y no vemos que el otoño se nos esta acercando.
Y llega a nuestras vidas, simples, mediocres, mundanas,
Y es entonces la hora de reflexionar sobre nosotros, sin disfraces, sin mascaras,
de calar hondo en el alma,
de abrir el corazón de la coraza y saber que en el otoño, solo el amor nos salva.
(Marcelo Ricardo Hawrylciw)
vivimos la vida convulsionados,
queremos y somos queridos,
vivimos etapas de verano, de primavera y de otoño.
Somos fuego y somos hielo,
arrogantes y débiles,
somos sol y somos luna,
canción y letanía.
Vivimos apasionadamente, dejando de lado la razón,
queriendo alcanzar nuestras metas,
tratando de agradar a los demás, de ser aceptados,
de vivir no siendo nosotros, disfrazados.
Tratamos de ser lo que no somos,
de vivir eternamente un verano,
somos actores desechados, creyendo que estamos triunfando,
y no vemos que el otoño se nos esta acercando.
Y llega a nuestras vidas, simples, mediocres, mundanas,
Y es entonces la hora de reflexionar sobre nosotros, sin disfraces, sin mascaras,
de calar hondo en el alma,
de abrir el corazón de la coraza y saber que en el otoño, solo el amor nos salva.
(Marcelo Ricardo Hawrylciw)


